El Nokia 1100, un teléfono básico que en su momento estaba en el mercado por menos de 100 euros, está ahora siendo vendido por precios que oscilan entre los 5.000 y 25.000 euros. La razón para esta brutal revalorización es un pequeño fallo que lo hace un objeto muy codiciado por los delincuentes.
Regístrese:Todos los lunes en su buzón, una colección de estas noticias en “español” comentadas por profesionales destacados.




