A quien no le pasó alguna vez que, al navegar en internet, se equívoco al escribir la dirección de la web de la empresa, banco, mail o portal al que quería visitar y el ‘browser’ cargo una pagina simple con links de publicidad; aquella página a la que accedimos era un ‘domain parking’ (dominio utilizado por los domainers para publicitar otros dominios mientras espera ser comprado). Lo interesante de esta situación es el nombre de dominio erroneo que escribimos, conocido como ‘TYPO’ (error tipografico al digitar el nombre de un dominio en la barra de direcciones); el negocio del ‘typosquatting’ (registrar variantes muy parecidas de los nombres de dominio de empresas) es muy lucrativo, ya que utiliza la imagen creada de una empresa para generar dinero y a la vez afectar la imagen de la empresa perjudicada, existen casos en que un cliente que ingreso a la pagina web equivocada se lleve una decepción y no vuelva a ingresar nunca más a nuestro portal, y como este usuario, muchos otros.
Recientemente la compañía Verizon gano un juicio contra la compañía registradora de dominios OnlineNIC, debido a que está ultima tenía inscrito un alto número de ‘typos’ de la empresa aludida incialmente. OnlineNIC deberá pagar a Verizon una indemnización del orden de los 30 millones de dólares por abuso de marca registrada. La noticia citada nos trae una reflexión respecto a los dominios como un activo de la empresa, cuyo valor es dificil de calcular (inicialmente).
Piense que el nombre de dominio es un elemento importante del marketing empresarial, aunque muchas veces “subestimado” por el costo que este significa para la compañía ($35/año, en el caso del Perú). Su principal importancia podría radicar en que este es el vehículo, por el cual su organización es conocida en internet. Detrás de su nombre de dominio podrían haber varios años de arduo trabajo e inversión para hacerse con el reconocimiento de los clientes.
Por ovbias razones es necesario proteger la singularidad del nombre de dominio que posea nuestra compañia. Una opción podría consistir en (1) registrar el nombre de dominio en la WIPO (World Intellectual Property Organization) y (2) monitorear internet en busca de typos para compralos y redireccionarlos a nuestra web. Una muestra de lo segundo, lo ofrece este sitio: ‘www.domaintools.com’.
Evalúe el riesgo y monitoree sus activos (lo anterior fue sólo un ejemplo), de lo contrario la próxima vez que el jefe de marketing mande una memo contra su departamento de TI, por todos los problemas explicados arriba, no se sorprenda. Si no nos cree, pruebe con el nombre de dominio del banco más conocido de su país en ‘www.domaintools.com/domain-typo’ (en el caso del Perú, uno de los bancos más conocidos tiene en promedio 25 ‘typos’).
Staff
JaCkSecurity
Conocimiento, Conciencia y Consultoría

En un artículo de perúeconómico (XXXI, Nro. 12, Dic 08), Augusto Álvarez Rodrich, el ex editor del diario Peru21, señala algo que aunque no va dirigido a los administradores de TI, bien deberían tomarlo como suyo (en sus mentes) y con letras bien grandes: 


Los inversionistas, economistas, financistas y empresarios nos sorprenden con sus habilidades para interpretar qué y cómo la vive un negocio cuando le pegan un ojo a sus estados financieros. 



