Hace no pocos días atrás, los lectores del ISC, ratificaron la caída de los servicios de la red inalámbrica de AT&T. AT&T es una de la Big 4 en los Estados Unidos, y por ende, una caída en uno de sus servicios cuestiona al resto de clientes de los otros servicios complementarios o suplementarios, pero de paso, también alerta a la misma compañía y al resto de compañías, aún las no Big 4, a asegurar las contingencias para responder ante una caída de servicios esenciales o críticos durante el fin de año.
En el Perú, según el diario Gestión (lunes 29/12/09) sólo en Lima, se estarían realizando unos 50 eventos de fin de año, en lo que a música cumbia refiere. Se menciona allí que un evento de los más baratos, sólo recaudaría unos S/. 300,000 (bruto).

Un pequeño corte de energía sólo en Lima, sin contar los clubes alejados, significaría (multiplicación previa) una pérdida de S/. 15,000,000. Recuerde que sin luz, no hay baile, y sin baile, casi nadie consumirá los productos añadidos, durante esas celebraciones masivas.
Desde luego, no es sólo prioridad de las empresas abastecedoras de energía, sino de las propias compañías detrás de la industria del entrenenimiento más esperada de fin de año.
Algún otro servicio crítico de fin de año ¿la telefonía, el transporte? Posiblemente sí, pero no como en otras fechas no tan disipadas. Por supuesto, este post, no es para los costeños que agradan de pasar la noche del 31 en las playas, a la luz de una fogata, o quizás sólo a la luz de la luna, excepto si trabaja en el área de seguridad de operaciones/TI de una compañía de infraestructura crítica energética.
JaCkSecurity, CTO
Conocimiento, Conciencia y Consultoría