Recientemente una web bastante concurrida, fue desfigurada. No hemos investigado el origen de los defacers, pero por el detalle de la imagen adjunta, podríamos especular que fueron peruanos, o gente con sangre peruana. [Después de todo, son los peruanos los que en su mayoría ven este tipo de programas, pues los invitados no son de Hollywood]

No muy felizmente, esto tipo de desfiguraciones, aún no se han convertido en elementos de relleno en las noticias locales, todavía siguen siendo útiles para darle sentido de actualidad y frescura a la prensa, y por supuesto, algo de buena fama para los defacers.
No obstante este perjuicio mediático dejado por la persistencia de defacers locales contra sitios muy populares, está el perjuicio en la siquis empresarial contra la fortaleza de la oferta tecnológica local (webdevelopers, hosting providers, datacenters, etc), especialmente si desean seguir creciendo en su dependencia de más infraestructura local. Aquí una historia, de dónde meditar al respecto:
Varios años atrás, un atacante de supuesta procedencia asiática inició un DDoS contra un sitio de comercio electrónico globalmente importante instalado en redes peruanas. Luego de sufrir la presión de ser atacado por varios días (sin saber por qué), los dueños del sitio de e-commerce fueron amenazados con una extorsión (seguir siendo atacados si no realizaban un pago especial). Abreviando otros sucesos, el desenlace de la historia fue poco alagador para el Perú, que para entonces era (por decirlo de alguna forma) sede tecnológica para ese sitio de e-commerce. La decisión gerencial fue “sabia” para su portal, aunque no muy provechosa para el aún débil desarrollo local (en términos de infraestructura). Como desenlace, el sitio fue migrado al país donde la tecnología es altamente valorada (fácil de adivinar), y donde podía hallar soluciones adecuadas para ese ataque DDoS.
Luego de leer esta historia y la noticia que le acompaña, si fueron peruanos los defacers, pregúntese ¿quién pierde y quién gana?
JaCkSecurity, CTO
Conocimiento, Conciencia y Consultoría

