Sin sufrimiento, no hay compasión
De la misma forma que un hacker jamás ingresa a un sistema robusto por la zona más protegida, un criminal informático con cesos jamás ensucia su patio de juego. Los genios creadores de botnets lo saben bien, por supuesto, no todos, hay sus muy malas excepciones. Y es que, cuando un criminal razga su tablero de juego, provoca la atención del dueño del tablero, y pone en riesgo su diversión, o la de otros.
Lo sucedido estas semanas con el malware que fue difundido como si fuera de la PNP (Policía Nacional de Perú), es exactamente eso “un torpe pateo del tablero”, de parte de las bandas que están detrás del pharming en Lima. Aunque con un espíritu más inofensivo, me hace recordar aquella escena de la película Hackers, cuando cambian el registro del oficial de policía a “muerto”. Por supuesto, ya no había más que hacerle, algo así puede pasar aquí, en menor impacto claro.
Aunque la ofensa fue contra una entidad que merece respeto, era un mal deseable: si a alguien se le iba escuchar gritar de dolor, era al que más fuerte podía gritar. Al parecer, sería la única forma de hacer notar a las autoridades judiciales, que ese código procesal penal amerita un cambio. Por supuesto, esto no lo alterará a favor, pero sí generará un precedente notable, muy notable, que ayudará a que los atestados policiales por crimen informático tengan oído real, y los criminales informáticos no queden impunes, o tengan que cargar sólo la mitad de sus condenas.
Ojalá, los criminales informáticos “sin cesos” sigan pateando el tablero, aunque su pateo provoque dolor. Si acaso la historia (The Hacker Crackdown) describen los hechos futuros, entonces aún falta que los más afectados griten, aún más fuerte.
“Without suffering, there’s no compassion” (Mandy Moore en el papel de Jamie Sullivan “A Walk to Remember“)
Javier Romero
JaCkSecurity, CTO
Conocimiento, conciencia y consultoría

