En el juego de golf, existen ocasiones cuando los jugadores aciertan un hoyo con sólo un tiro. Tan improbable situación, que bien podría pasarle a cualquiera (golfistas puede replicar), podría no repetirse nunca más el resto de su vida. Por esa razón, existen concursos y hasta una organización (quizás otras) dedicadas a premiar a quienes alguna vez en su vida (sin querer o queriendo) hagan un hoyo en 1. El negocio funciona a manera de seguro, o concurso. Las recompensas pueden ser más que incriebles, un auto deportivo, de lujo o del año, o un cheque por 1 millón de dólares.
Esa misma táctica de hacerse rico, pero con un % de probabilidad muy superior, es el empleado por los phishers: para hacer su millón en 1 hoyo. Para ello, instalan más de un sitio web fraudulento en un servidor víctima. No desaprovechan ni un céntímetro de espacio libre en el disco duro.
Como consecuencia del desconocimiento de esta táctica (no muy deportiva), los afectados (es decir, los administradores de los servidores hackeados que son usados para cargar páginas fraudulentas) piensan que con borrar el directorio donde observaron un sitio web phishing es suficiente. Si hacen eso, a las pocas horas, tendrán que borrar otro sitio web phishing en otro directorio oculto en el mismo servidor.

